lunes, 24 de junio de 2013

                                          Un ganador nos deja

 “Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida"(Benedetti)

No tuve el placer de conocer a Eugenio (del Team), ni tampoco el placer de correr a su lado (me imagino habría sido una muy grata experiencia), pero, siempre es una triste noticia saber que nos abandona un runner para correr en las grandes ligas.

Un runner o un fondista es una persona especial, es una persona valiente, audaz, esforzada, trabajadora, voluntariosa, llena de fuerza y garra, y a la vez equilibrada y templada, con convicción y mucha motivación. No me cabe duda que Eugenio debió de haber reunido todas esas características y más.

La vida es una larga maratón, el comienzo no está falto de inconvenientes o molestias, luego uno se asienta y agarra ritmo, pero no por eso desaparecen las molestias, estas pueden volver, nos llega el cansancio, la fatiga y alguna que otra dolencia, pero el final es siempre sublime, lleno de satisfacción por la tarea cumplida, por el esfuerzo desplegado sin restricciones, lleno de alegría por la experiencia cumplida. Eugenio ganó esa maratón por lejos.

No pareciera tener sentido hablar sobre el tema, no existe consuelo suficiente que borre el dolor de la partida, solo el paso del tiempo calma las tormentosas aguas de la pena y el dolor, pero el recuerdo permanece, es indeleble y sempiterno, cada corrida es inolvidable, cada compañero, cada conversación, cada consejo, cada sonrisa.

Cada amigo runner que nos deja permanece en nuestros corazones, en nuestros músculos, en nuestros tendones, articulaciones y pulmones, permanece en nuestro espíritu dándonos fuerzas una y otra vez para terminar cada competencia, para terminar cada maratón, para terminar la carrera de la vida.

“Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada causa una dulce muerte”. (Da Vinci)

A Eugenio y su familia.

viernes, 3 de mayo de 2013

"La Mejor Final del NY Marathon"



"La Maratón de la ciudad de Nueva York de 1983 fue la carrera que yo sentí iba a definir de que se trataba mi carrera. Había entrenado lo mejor que alguna vez había entrenado. Una vez que deje mis entrenamientos me fui a Nueva York sabiendo que estaba preparado para vivir con las consecuencias de mi performance.
La carrera empezó como cualquier otra. Cuando estás en la largada reflexionas muy rápido, en una milésima de segundo, sobre todo lo que has hecho para llegar hasta ahí, y tenía todo el derecho a esperar la mejor performance de mi vida. Entrené como nunca antes lo había hecho.
A las 5 millas había empezado a acomodarme, confortablemente y a las 10 millas empecé a sentirme, hum!, todavía me quedan 16 millas de esto, así que vas un poco como en una montaña rusa de emociones, de sentimientos que de repente son de confianza o de un poco de duda.
En esta etapa los lideres empiezan a alejarse de mí, yo sabía que tenía mis tiempos bien definidos, que si hacía cada una de las 5 millas en el tiempo previsto, estaría corriendo según mi plan. Lo más importante en una maratón o en cualquier otra carrera es correr según tu plan, no en el de otro, tienes que ser el ganador en tu carrera y en tu plan.
En la milla 15 me empecé a asentar en un buen ritmo, pero los líderes estaban muy adelante mío a la milla 20 sabía que los 10k finales eran los más importantes, todavía 2 minutos y medio atrás de los lideres, pero sabiendo que estaba justo en mi Track haciendo el tiempo de mi vida.
Después llegue a la milla 23 e hice el cálculo y me di cuenta que iba a correr fuera del estado tratando de alcanzarlo, lo que tenía que hacer, era creer que el bajaría la velocidad, yo no podía correr más rápido, el me daría tiempo, yo sabía que él estaba corriendo en centro del camino y en cada esquina que guarde una o dos yardas, multiplicada por 40 esquinas, tuve de pronto los 80 o 90 metros en los que estaba corto de tiempo. Cuando llegamos a Columbus Circle y cerca de la milla 26 ya era el cazador, él era la presa, el miraba hacia atrás, yo estaba enfocado en él.
 En la milla 26 lo pasé, corrí lo más rápido que pude pasándolo, para que se sintiera devastado y que no tuviera ganas de alcanzarme, las últimas 385 yardas corrí asustado, miré hacia atrás un par de veces, sabía que la meta estaba cada vez más cerca, la carrera no sería una hasta que cruzara la meta, di la vuelta a la esquina, vi la línea de meta y corrí y corrí y gané. Vencí a Geoff Smith, el gran corredor ingles por 8 segundos a aproximadamente 80 yardas de distancia, fue el décimo mejor tiempo de la historia, el segundo mejor tiempo alguna vez corrido en NY y el margen de victoria fue de 8 segundos. Smith ganó a la Maratón de Boston 2 veces después, fue un atleta olímpico, un gran corredor de Gran Bretaña, un gran competidor y sin Geoff, esa carrera no hubiera sido posible."
ROD DIXON, ganador de la New York Marathon de 1983



jueves, 18 de abril de 2013

Con mi Hermano



Con mi Hermano conformaremos este año la gran dupla denominada “Power Pereira” que este mes de Agosto competirá, por primera vez, en una competencia conocida como “Desafío Aysen”. No es la primera vez que participamos en algún deporte juntos, digo, de manera competitiva (por muy amateur que sea la cosa) ya que hace no mucho tiempo jugamos por ahí una copa de baby-futbol (clásico). Y Sin duda no es la primera vez que practicamos un deporte juntos para entretenernos, al contrario, así ha sido toda la vida.

Mi Hermano es un año y medio menor que yo, lo que se traduce en que nos llevamos muy bien, somos partners, brocas. De chico siempre nos entretuvimos juntos, anduvimos en bicicleta, nadamos en el Lago y jugamos mucho a la pelota (clásico deporte del niño chileno) y si bien por razones obvias fuimos tomando nuestros propios caminos y desarrollando personalidades con algunas diferencias, fueron nuestras similitudes las que nos fueron juntando y nos tienen hoy disfrutando, poco a poco, del deporte al contacto de la naturaleza con las carreras de aventuras, el trail running, cross country running o cualquier otro anglicismo que estimen pertinente para denominar las corridas a campo traviesa o en cerros.

No hemos entrenado mucho juntos hasta ahora, estamos en ciudades diferentes y eso dificulta la cosa, pero imagino que 28 años de complicidad, ya sea chutiando una pelota, arriba de la bici o arrancando de algunos flaites (jajaja) no será en vano.

Un gran saludo para mi Hermano, que hoy esta de cumpleaños. Feliz Cumpleaños Bro! A entrenar!


miércoles, 10 de abril de 2013

MDS 2013


¡La raja!, esta vez no termine tan destruido como la vez pasada, fue una maratón agradable (la del año pasado no lo fue), estuvo muy entretenida, y ¡baje mi tiempo según el objetivo propuesto! ¡Simplemente genial!

Esta vez me toco correr junto a mis compañeros del Team, así estaba presupuestado para poder bajar mi tiempo, si es que seguía su ritmo, lo que hice disciplinadamente. No había podido contactarme con el Pirata antes de la carrera, lo que me había dado un poco de lata (el año pasado habíamos corrido juntos), pero, en el fondo sabía que nos toparíamos, finalmente nuestros ritmos no son tan lejanos. Nos encontraríamos ahí por el Parque O’Higgins.

Correr junto a mis compañeros fue óptimo, íbamos a muy buen ritmo, sincronizados (aparte que sentía bien saber que ibas en como parte de un Team representando a provincia), genial fue también ir buena parte de la carrera junto al Pirata, conversamos un poco y nos pusimos al día.

Como siempre la Maratón de Santiago es una fiesta, demasiados Locos corredores, algunos más que otros, mucha gente apoyando, bandas en vivo, fotógrafos, camarógrafos, ciclistas, bomberos, pacos, indigentes, personajes…en fin, de un cuanto hay. Es bonito ver a Santiago así, una ciudad tan agresiva y gris que de pronto se convierte en un jolgorio deportivo.

Partimos bien, y así nos fuimos gran parte de la carrera, muy concentrados, muy focalizados, cumpliendo con cada norma que nos habíamos autoimpuesto para la carrera. Debo confesar que en un momento me separé de mi equipo, iba muy en trance, estaba no pensando, solo siguiendo el ritmo que mi cuerpo imponía, bueno, y el que mi dolor de rodilla me pedía, necesitaba un rato correr a solas conmigo (lo que no impidió que llegáramos virtualmente juntos a la meta).

Como anécdota les cuento que por ahí por el km 36 creo haber sentido algo como el Muro (la verdad no se bien en que consiste el muro, me imagino que esa sensación de cansancio máximo mientras corres, aun así nunca me ha paralizado) y cuando iba solo y muy cansado un Loco X pasa y me dice: “esto es pura cabeza, ya no quedan piernas, pura cabeza”, me recuerda lo fundamental, lo esencial de la vida, un máxima que no debiera olvidar jamás, gracias Loco X. De ahí en más me fui corriendo con la cabeza y terminé, terminé como correspondía, cumpliendo el objetivo.

jueves, 4 de abril de 2013

"Imposible es nada"


"Imposible" es sólo una palabra que usan los hombres débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio  sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo. "Imposible" no es un hecho, es una opinión. "Imposible" no es una declaración, es un reto. "Imposible" es potencial. "Imposible" es Temporal, "Imposible" no es nada. 

Muhammad Ali

miércoles, 3 de abril de 2013

ROCKY BALBOA


He visto en estas últimas semanas demasiadas veces este video, no sabía si subirlo o no al blog, pero creo que vale algo más que la pena hacerlo. No sé qué es lo que tiene Sylvester Stallone que es capaz de hacer películas tan re buenas como la saga de Rocky (nótese que él las escribe, las dirige, las protagoniza, las produce, las hace toditas), como es capaz de crear semejantes diálogos!. Rocky y la historia de este boxeador ítalo-americano de Philadelphia son la vida misma, cuanta sabiduría he encontrado con Sylvester Gardenzio, cuanto he aprendido. ¿Cómo no escuchar este dialogo y no pensar que puedo lograr el desafío?, ¿cómo no escucharlo y no pensar que a pesar de que no lo logre y fracase, me levantaré y lo intentaré de nuevo hasta lograrlo?

“Déjame decirte algo que ya sabes, el mundo no es siempre sol y arcoíris, es un lugar cruel y mal intencionado y no me importa que tan fuerte seas, te golpeará hasta tenerte de rodillas y te mantendrá allí permanentemente si tú se lo permites. Ni tú, yo o alguien va a golpear tan duro como la vida. Pero no se trata de que tan duro golpees, se trata de que tan duro puedes ser golpeado y seguir adelante, que tanto puedes recibir y seguir adelante, así es como ganar se hace!”
Rocky Balboa.

p.d. Éxito en esta MDS 2013.

lunes, 1 de abril de 2013

Sábado por la mañana.


10:05 am, sábado por la mañana, nublado como siempre, un suave rocío que se agradece, un café cargado y mucho líquido, mojarse la cara, ponerse la ropa deportiva, las zapatillas de última generación compradas hace muy poco, el dispositivo electrónico que nos proporcionará la música (esta vez sonó Slayer), poner el cronómetro en cero y partir. A los primeros pasos se sienten esas molestias producto del desgaste de kilómetros y kilómetros, el cuerpo está frío, hace frío, pero poco a poco van pasando los dolores, los huesos y tendones se van acomodando y los músculos se van calentando.

 En mis oídos suena Tom Araya gritando blasfemias que incomodarían a ciertos ciudadanos ejemplares, mientras espero en el semáforo la luz verde para seguir.

Luego de algunos minutos llegué a la playita, rica, como siempre, me recibe con  su clásico olor a mar y una infinidad de gaviotas. Hay más insensatos como yo, esta mañana en particular hay más locos que de lo normal, corriendo, trotando, entrenando. Es anestésico correr mirando el mar de reojo (tampoco hay q caerse por no mirar el camino), pareciera ser que las ya tan comentadas y manoseadas endorfinas aumentaran su producción.

Esta vez la idea era correr por gran parte dela bahía, del Faro a la caleta de Coquimbo, ida y vuelta, sin mencionar el trayecto de mi casa al Faro (ida y vuelta también) lo que no es tan poco.

Hace tiempo que no corría escuchando música, hacía tiempo que había decidido no hacerlo más, y está bien, porque así uno se concentra en lo que hace, a veces me concentro tanto que caigo en un trance deportivo, hasta mantras voy repitiendo mientras corro, pero esta vez y después de mucho tiempo, me di la licencia de correr y escuchar los brutales riffs de Kerry King, nada mal para una nublada y fría mañana de sábado.